Confinamiento y parejas

psicologo valladolid

Situación actual

La situación que estamos viviendo es una situación estresante y un cambio radical en nuestras vidas. De repente, nuestras rutinas cambian y de vivir continuamente activos, yendo y viendo de un lado para otro, nos vemos en casa sin poder salir.
Este contexto es difícil en sí mismo, pero hay variables que pueden influir en cómo afrontarlo. Entre otras: si estamos solos o con familia, si estamos solos o en pareja, si nuestra casa es pequeña o más bien es amplia, etc.

 

Las parejas y el confinamiento

¿Cómo puede repercutir este confinamiento en las parejas que lo vivan juntos?

Sin duda esta situación es un cambio de rutinas y de las interacciones propias de las parejas y puede dar lugar a más discusiones o conflictos aun cuando la relación de pareja estuviera bien y fuera una relación sana y satisfactoria.

Vivir esta situación en pareja tendrá unas consecuencias u otras, según cómo se gestione el día a día, los conflictos que se vayan dando y la forma de resolverlos. Así, puede dar lugar a que se potencie y mejore la relación de pareja, a que en parejas donde no había dificultades (ya que pasaban poco tiempo juntos, y tenían muy marcados los roles….) comiencen a aparecer más discrepancias, conflictos. En los casos donde la situación se complica es en aquellas parejas que ya estaban en crisis previamente a esta situación y ahora tienen que convivir 24 horas al día en una misma casa.

Una relación que ya estuviera deteriorada, es posible que ya hubiera dificultades en la comunicación, el afecto, donde no hubiera actividades gratificantes, donde mucho de lo que hace uno de ellos moleste al otro y viceversa, donde no hay deseo de compartir tiempo juntos, etc. Todas estas dificultades pueden verse potenciadas ante este nuevo contexto.

 

Aspectos a tener en cuenta en el confinamiento con la pareja

Algunos de los aspectos a tener en cuenta a la hora de vivir esta situación de confinamiento con la pareja, en aras a no deteriorar el bienestar previo de la relación o no potenciar más las dificultades ya existentes, son:

  • Normalizar las emociones que puede sentir el otro frente a esta situación. No todos vivimos igual una misma situación, hay personas que van a sentir agobio,
    ansiedad, miedos, incertidumbre, les va a preocupar su situación en el trabajo, etc. No tenemos por qué experimentar las mismas sensaciones que siente
    nuestra pareja, pero es totalmente normal que la otra persona las pueda experimentar y que viva de esta forma la nueva situación. En otros casos puede
    que las experimentemos pero en momentos diferentes de este proceso. En uno u otro caso es importante que normalicemos lo que cada uno estemos          sintiendo y también que transmitamos esa normalidad a nuestra pareja, estableciendo una escucha activa y apoyo a cómo se está sintiendo.
  • Ante estas emociones cada uno va a responder de una forma diferente, en base a su propia historia de aprendizaje. En ocasiones, ante ese agobio, irritabilidad la persona puede responder de peor forma a la pareja, potenciar formas habituales de gestionar sus emociones como la queja, o la rumia, los gritos, etc. Puede que estas conductas sean conductas que no nos gusten de nuestras parejas, es importante que ahora mismo se contextualicen dentro del momento o ambiente en el que nos encontramos. Es posible, que si anteriormente nuestra pareja no ha sabido gestionar esas emociones de otra forma, ahora aun sea más complicado. No lo hace para fastidiarnos, sino por qué no sabe hacerlo de otra manera. Es importante contextualizarlo desde aquí, no darle más importancia y no quedarnos en ese efecto lupa de ver solo lo que no nos gusta de ella, entrando en reproches, críticas. Esto no ayudaría en ningún contexto pero en este menos.
  • Ser más consciente de las emociones que estamos experimentando, para pararnos frente a ellas, y plantearnos cómo queremos ser como parejas aun con
    esas emociones. Si ante el agobio, nos dejamos llevar y gritamos a nuestra pareja o por el contrario, respiramos hondo y le hablamos de forma amable.
  • Compartir lo que estamos sintiendo con nuestra pareja, nuestras sensaciones, preocupaciones, etc. Sin que suponga estar continuamente hablando de ello.
  • Espacios de independencia: estar con tu pareja en una misma casa, sin poder salir, no significa tener que estar todo el día en la misma habitación con ella. Es importante que se establezcan tiempos donde cada uno esté en habitaciones diferentes y haciendo cosas de forma individual: lectura, hablar con amigos, cursos, jugar, etc. Tiempo para uno mismo, para hacer lo que le guste hacer.
  • Tiempo para hacer cosas juntos: compartir actividades juntos, una película, una serie, incluso hacer deporte juntos, etc. Aquello con lo que disfruten y se
    diviertan los dos.
  • Rutinas: en cuanto al uso de los espacios comunes, tiempo de baño si coinciden, uso de ordenador si solo hay uno, o quién se encarga de hacer las tareas de casa, la comida, la compra, etc. Una distribución de tareas adaptada a la nueva situación.
  • Marcarse unos horarios de cuidados: horarios de comida (compartirlos), de descanso, etc.
  • Momentos de intimidad: en nuestras rutinas del día a día, estamos tan ocupados con trabajo, responsabilidades, etc. Que dado el cansancio y la escasez de tiempo en muchas ocasiones se ven reducidos los encuentros íntimos con nuestras parejas. Quizás este pueda ser un buen momento para disfrutar de estos encuentros, y de avivar la chispa, la llama de la relación.
  • Las parejas que estuvieran en un momento de toma de decisión con respecto a continuar o no con la relación, ahora no es el momento de tomar esa decisión ni de hablar de los aspectos que generan habitualmente conflicto entre ellos. Estas parejas están en una tesitura diferente, de modo que lo importante sería al menos no potenciar el conflicto con temas que se sabe que son conflictivos. No actuar del modo que no ha ayudado hasta ahora, al menos para mantener un clima de cierta calma o al menos de no conflicto. Evitando el reproche, las críticas, gritos, faltas de respeto al otro, etc.

 

No se trata de dar pautas que funcionen o sean únicas para todas las parejas, puesto que cada relación es única, y las normas o reglas de la relación pueden ser diferentes en unas y en otras.

La idea es intentar mantener rutinas de la relación que antes tuvieran pero adaptadas a este nuevo contexto (quizás hay parejas que anteriormente necesitaban mucho tiempo juntos, otras más bien mucho tiempo haciendo cada uno sus cosas etc). Seguir haciendo lo que antes si funcionaba en ese cuidado de la relación, aunque ahora estén presentes otras sensaciones fruto de este nuevo contexto e intentar no ejecutar aquellas conductas que la experiencia nos dice que no han sido útiles en el cuidado de la relación.

Y sobretodo ser muy conscientes de que estamos sintiendo, y una vez identificadas esas emociones, poder pararnos a actuar llevando nosotros el mando y no las emociones. Llevar el mando y actuar en aras a ser la pareja que queremos ser. ¿Qué hay de importante para nosotros en la relación? ¿Qué tipo de parejas queremos ser? “amables, respetuosa, comunicativa, cariñosa, divertida, atenta, etc” Y aún con las emociones que estemos sintiendo darnos la oportunidad de pararnos frente a ellas a elegir si nos dejamos llevar por esas emociones y gritamos, reprochamos, ponemos mala cara, etc a nuestra pareja o elegimos actuar acorde a cómo queremos seguir siendo como pareja.

No olvidando que esta situación es temporal, y que aun dentro del cambio que puede suponer estar en casa todo el día con la pareja, depende de cada uno, invertir ese tiempo en seguir cuidando o no la propia relación.

A modo de reflexión, os invito a plantearos lo siguiente: si hoy mismo fuera ya el último día de este período de confinamiento, y pudieras mirar hacia atrás, a todo este tiempo que has estado encerrado con tu pareja en la misma casa 24 horas al día, si este tiempo de confinamiento fuera un capítulo del libro de tu relación de pareja, estando ahí en ese último día de confinamiento, ¿qué título le pondrías a este periodo que te hiciera sentirte satisfecho/a contigo mismo como pareja? Por ejemplo, “tu nombre” como pareja dedicada a……..

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