Trastorno esquizotípico de la personalidad

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¿Qué es el trastorno esquizotípico de la personalidad?

El trastorno esquizotípico de la personalidad se caracteriza por un patrón dominante de deficiencias sociales e interpersonales que se manifiesta por un malestar agudo y poca capacidad para las relaciones estrechas así como por distorsiones cognitivas o perceptivas y comportamiento excéntrico.

Comienza en las primeras etapas de la edad adulta y está presente en diversos contextos

¿Cómo se manifiesta este trastorno?

Se manifiesta a través de cinco (o más) de los siguientes hechos:

  • Ideas de referencia (con exclusión de delirios de referencia).
  • Creencias extrañas o pensamiento mágico que influye en el comportamiento y que no concuerda con las normas subculturales (p. ej., supersticiones, creencia en la clarividencia, la telepatía o un “sexto sentido”; en niños y adolescentes, fantasías o preocupaciones extravagantes).
  • Experiencias perceptivas inhabituales, incluidas ilusiones corporales.
  • Pensamientos y discurso extraños (p. ej., vago, circunstancial, metafórico o estereotipado).
  • Suspicacia o ideas paranoides.
  • Afecto inapropiado o limitado.
  • Comportamiento o aspecto extraño, excéntrico o peculiar.
  • No tiene amigos íntimos ni confidentes aparte de sus familiares de primer grado.
  • Ansiedad social excesiva que no disminuye con la familiaridad y tiende a asociarse a miedos paranoides más que a juicios negativos sobre sí mismo. El trastorno esquizotípico de la personalidad no se produce exclusivamente en el curso de la esquizofrenia, un trastorno bipolar o un trastorno depresivo con características psicóticas, otro trastorno psicótico o un trastorno del espectro del autismo.

Síntomas

Aunque las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad pueden experimentar episodios psicóticos breves con delirios o alucinaciones, los episodios no son tan frecuentes, prolongados o intensos como en la esquizofrenia. Otra distinción clave es que las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad por lo general pueden ser conscientes de la diferencia entre sus ideas distorsionadas y la realidad.

Las personas con esquizofrenia generalmente no pueden ser alejadas de sus delirios. A pesar de las diferencias, las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad pueden beneficiarse de tratamientos similares a los que se utilizan para la esquizofrenia.

A veces se considera que el trastorno esquizotípico de la personalidad se encuentra en un espectro con esquizofrenia, y que el trastorno esquizotípico de la personalidad se considera menos grave.

Se cree que la etiología del trastorno esquizotípico de la personalidad es principalmente biológica, ya que comparte muchas de las anomalías basadas en el cerebro características de la esquizofrenia. Es más común en parientes de primer grado de personas con esquizofrenia u otro trastorno psicótico. Las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad tienen un mayor riesgo de padecer, entre otros: depresión, ansiedad, otros trastornos de la personalidad, esquizofrenia, episodios psicóticos temporales, generalmente en respuesta al estrés, problemas con el alcohol o las drogas, intentos de suicidio o problemas en el trabajo, la escuela, de relaciones y sociales.

Evaluación del trastorno

En lo referente a la evaluación del trastorno esquizotípico de la personalidad, los pacientes no suelen mostrarse cerrados a cooperar durante el proceso de entrevista diagnóstica o de seguimiento. Para ello, es también importante cuidar diversos aspectos del abordaje, como serían:

  • Tanto las palabras como los gestos del profesional deben mostrar una postura receptiva que invite al paciente a compartir sus intimidades en la sesión.
  • El lenguaje de estas personas puede ser complicado de comprender en determinadas ocasiones, en parte debido a su afición a la ideación mágica. También podrían mostrar rasgos paranoides de autorreferencia o suspicacia, por lo que será importante actuar de forma natural, sin importar de qué forma se exprese el paciente.
  • Por lo general, no sienten que tengan una enfermedad. Estas personas saben que se les considera como un elemento extraño en la sociedad, pero no tiene la capacidad de explicar por qué. 
  • Durante el curso de la evaluación, debe ser el profesional quien guíe la evaluación, haciendo preguntas que sean lo más concretas posible a fin de evitar circunloquios. Otra estrategia muy útil es solicitarle al paciente que utilice ejemplos concretos sobre las situaciones que está narrando, para poder avanzar en el respectivo análisis de la situación.
  • Existe una variedad de recursos que podemos utilizar para lograr un diagnóstico acertado, entre ellos:
    • Composite Schizotypy Questionnaire (CTSQ).
    • Schizotypal Personality Questionnaire (SPQ).
    • IPDE.
    • Cuestionario Estructurado para la Esquizotipia de Kendler, Lieberman y Walsh.

Tratamiento del trastorno esquizotípico de la personalidad

No existe actualmente ningún tratamiento bien establecido, es decir, no hay un tratamiento para los rasgos esquizotípicos que sea aplicable en la mayoría de los pacientes que lo sufren.


Aún así, a continuación, se especifican aquellos tratamientos y abordajes terapéuticos que han mostrado más eficacia para el trastorno esquizotípico de la personalidad. Estos tratamientos tienen por objetivo común reducir el aislamiento social, las distorsiones cognitivas y los pensamientos disfuncionales. Destacan, entre otros:

  • Entrenamiento en habilidades sociales: se busca fundamentalmente el desarrollo de habilidades interpersonales en el paciente.

  • Terapia familiar: hacer partícipes a los miembros de la familia, lo cual puede ayudar a mejorar la comunicación, la confianza y la capacidad de trabajar juntos en el hogar.

  • Terapia cognitiva de Beck y Freeman: Beck y Freeman destacan que el tratamiento del trastorno esquizotípico de la personalidad debe de tener en cuenta los siguientes elementos:
    •  Las sesiones de terapia deben de ser estructuradas.
    • Tratar de aumentar la red de apoyo del paciente.
    •  Entrenar al paciente en habilidades sociales.
    •  Buscar en el ambiente pruebas objetivas para evaluar los pensamientos del paciente.
  • Fármacos: no hay medicamentos aprobados  específicamente para el tratamiento del trastorno esquizotípico de la personalidad. Sin embargo, los especialistas sanitarios pueden recetar fármacos, como los antidepresivos, para ayudar a aliviar o reducir ciertos síntomas, como la depresión o la ansiedad, y contribuir a mejorar también la flexibilidad en el pensamiento.

Si estás interesado en obtener más información sobre este trastorno u otros, te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros.

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