10 hábitos saludables en la cuarentena

centro de psicología Psania

El estado de cuarentena supone un cambio radical en nuestro ritmo de vida, de repente nos vemos en casa, sin las actividades habituales y sin poder salir, privados de esa libertad.

 

Hábitos saludables

¿Qué pautas o hábitos podemos seguir para que este período de tiempo lo podamos vivir de la mejor forma posible?

  • Mantener unos horarios: de comidas, de descanso, hora de irnos a la cama y de levantarnos, horarios de las rutinas que nos hemos propuesto, etc.
  • Realizar ejercicio: nos permitirá activar y poner en movimiento nuestro cuerpo, siendo esto saludable, cortar con el sedentarismo. Al tiempo que podemos disfrutar un rato conectados con el ejercicio. No se trata de que sea intenso ni mucha cantidad, eso también dependerá de si anteriormente en nuestra vida hacíamos o no ejercicio y qué tipo de ejercicio. Podemos utilizar diferentes aplicaciones, clases o rutinas de youtube, o de algún entrenador que haga clases en directo en alguna red social como instragram, etc.
  • Tiempo para nosotros solos: para hacer aquello que habitualmente quizás por falta de tiempo no realizamos: cuidado corporal, dibujar, lectura, etc. Cada uno lo que le guste o le gratifique.
  • Tiempo de informarnos de las noticias: este tiempo es importante que esté limitado, y que seamos selectivos con el tipo de información que vemos, siempre intentando que sean fuentes fiables. Es importante no estar todo el día escuchando noticias sobre lo que está ocurriendo.
  • Tiempo para conectar con familia, amigos que están lejos: mediante llamadas, whasap, videollamada o alguna otra aplicación. Y que este tiempo esté dedicado a saber de ellos, a contarles qué hemos hechos durante el día, o que han hecho ellos, cómo están, etc. No dedicado únicamente a hablar sobre la situación, las noticias, el número de contagios, o fallecidos, etc.
  • Tiempo para hacer cosas con las personas con las que convives: pareja, hijos, padres, etc. Poder aprovechar este tiempo para charlar, jugar a algo, compartir cualquier otra actividad, etc.
  • Cuidados e higiene: estar en casa no significa estar abandonados o todo el día con el pijama. Asearnos, cambiarnos de ropa, maquillarnos (si era algo importante anteriormente) nos puede ayudar a vernos y sentirnos mejor.
  • Cuidar la alimentación: seguir un patrón de alimentación saludable. No dejarnos llevar por el aburrimiento, la pereza, e intentar calmar esas emociones con la comida.
  • Horario de trabajo: aquellas personas que estén tele trabajando o que aún tengan que acudir a su puesto de trabajo.
  • Expresar cómo nos sentimos. Identificar esas sensaciones, normalizarlas,compartirlas con los demás. Darnos permiso para sentirlas, hacerle un espacio en nosotros y continuar con la rutina que estemos haciendo. Expresar estas emociones no significa estar todo el día hablando de ellas, podemos marcarnos un tiempo o un límite de tiempo para hablar sobre ellas.

 

El objetivo es crear unas nuevas rutinas que se adecuen al nuevo contexto de estar en casa sin poder salir. Y que dentro de esas rutinas, haya cambios de actividad, no estemos haciendo siempre lo mismo. En definitiva, es ajustar en la medida de lo posible las rutinas que teníamos antes a esta situación. Por ejemplo, si antes hacíamos deporte, trabajábamos, quedábamos con amigos o familiares, etc. Se trata de seguir dedicando tiempo a todo esto, pero de diferente forma. Ahora no podemos salir a la calle, pero si hacer una videollamada y mientras tomamos un café o una cerveza charlar con uno o varios amigos. No podemos ir al gimnasio, o salir a caminar por la calle, pero si podemos buscar un rincón de nuestra casa que sea el rincón de hacer deporte, y ponernos alguna
rutina de ejercicios que haya en youtube, etc.

 

Reflexión

A modo de reflexión, es cierto que nuestro contexto ha cambiado, que los días son diferentes pero es importante ver que siguen siendo días de nuestra vida. No depende de nosotros las cosas que están pasando, cuánto dure el estado de alarma, etc. Pero si depende de nosotros en que invirtamos nuestro tiempo y energía a lo largo de cada día. Si queremos seguir disfrutando de cada día, haciendo que sean productivos, etc. Y finalizar el día con la sensación de satisfacción personal aun en este contexto. O nos dejamos llevar por la desgana, apatía, aburrimiento, cansancio, y abandonándonos a estas emociones no aprovechamos los días, solo los invertimos para no hacer nada, quejarnos, pensar una y otra vez sobre la situación y cuándo acabará todo, etc. Según lo que hagamos, nuestras sensaciones y la forma de vivir este periodo de confinamiento serán diferentes.

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