Déficit de atención infantil

Déficit de atención

La cantidad de niños que presentan dificultades atencionales es elevada. Ahora bien, no todas esas dificultades de atención son ocasionadas por la existencia de un déficit de atención. Algunas dificultades de atención están generadas por una falta de entrenamiento de la atención, y otras están generadas por la presencia de un funcionamiento cerebral diferente que genera esos problemas atencionales. Cuando aparece este funcionamiento cerebral diferente es cuando consideramos que existe déficit de atención.

El déficit atencional, teniendo en cuenta lo explicado, es una condición biológica que determina un funcionamiento atencional anómalo.

El déficit de atención puede ser de tipo hiperactivo, o bien puede ser sin hiperactividad.

El déficit de atención con hiperactividad se caracteriza por que la persona no puede mantener la atención de forma prolongada a una misma tarea, apareciendo así cambios continuos en su atención; distracciones; movimientos motrices de manos, piernas, cara; abandono de tareas sin acabarlas etc.

El déficit de atención sin hiperactividad o inatención, se caracteriza por que la persona no focaliza con calidad lo que atiende, de forma que no percibe los estímulos del entorno con calidad. Son personas lentas en sus procesos cognitivos y motores. Procesan la información con lentitud, ejecutan las tareas con lentitud, no detectan bien los detalles de las cosas etc.

Se hace fundamental para este tipo de niños tener padres, profesores, hermanos etc. Que comprendan  sus características y que los apoyen y exijan de una forma adaptada y consecuente al déficit que presentan. Si esto no ocurre así aparece la condición de TRASTORNO, que no es otra cosa que la inadaptación del niño al entorno familiar, ESCOLAR, etc. Por ello  cobra una IMPORTANCIA brutal, asumir nuestra responsabilidad como padres, profesores o tutores en esa inadaptación.