La terapia es un contexto de interacción entre el terapeuta y el paciente, que tiene como objetivo identificar cuáles son las dificultades que presenta el paciente, qué es lo que está ocurriendo o lleva tiempo ocurriendo en su vida y que costes está teniendo para el paciente y en ocasiones también para el entorno del mismo. Podríamos definirla también como un proceso de cambio, donde el paciente inicialmente presenta determinadas dificultades a la hora de gestionar sus emociones y pensamientos, y a lo largo de la terapia aprenderá a gestionarlos de una forma más adaptativa.
En Psania, ofrecemos servicios de terapia psicológica adaptados a tus necesidades individuales. Nuestro equipo te acompañará en un proceso de cambio, con diferentes enfoques que te ayudarán a gestionar tus emociones y pensamientos de manera más saludable y efectiva, siempre enfocados en mejorar tu bienestar.
¿Qué es la terapia?
- Identificar mediante la interacción verbal con el paciente, cual es el patrón de comportamiento de éste, a la hora de afrontar las circunstancias que se estén dando. Que sensaciones tiene, qué pensamientos le visitan y cuáles son las estrategias que pone en marcha y en qué medida y en base a las consecuencias, y a cómo va su vida, esas estrategias de afrontamiento son o nos eficaces, para vivir como él quiere vivir, para alcanzar ese bienestar o calidad de vida en su día a día.
- Identificar cuáles son las estrategias que le están siendo útiles y cuáles no le están siendo útiles para vivir con calidad.
- Una vez identificadas las dificultades, se marcan unos objetivos a trabajar de forma conjunta durante el proceso de intervención. A lo largo de éste, el paciente aprenderá estrategias más adaptativas o más útiles a la hora de gestionar sus emociones, sus pensamientos que no le alejen de lo que es verdaderamente valioso para él.
- Siendo importante también recoger información sobre las experiencias previas del paciente, el patrón educativo que ha tenido, en qué contextos se ha educado o crecido, que nos ayuden a explicar por qué en este momento ante determinadas emociones y pensamientos, responde como lo hace.
¡Da el primer paso hacia tu bienestar!
Agenda tu consulta personalizada para comenzar a vivir con mayor calidad y plenitud

Tipos de terapia psicológica
La psicoterapia abarca diversos enfoques terapéuticos, cada uno con técnicas y objetivos específicos. A continuación, se describen algunos de los tipos más destacados:
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Combina técnicas cognitivas y conductuales para identificar y modificar patrones de pensamiento y comportamiento disfuncionales. Es eficaz en el tratamiento de trastornos como la depresión y la ansiedad.
- Terapia Psicoanalítica: Basada en las teorías de Sigmund Freud, se centra en explorar el inconsciente y cómo las experiencias pasadas influyen en el comportamiento actual. Busca resolver conflictos internos y comprender la raíz de los problemas emocionales.
- Terapia Humanista: Enfocada en el potencial humano y la autoactualización, promueve el crecimiento personal y la autorrealización. La Terapia Gestalt es un ejemplo destacado dentro de este enfoque.
- Terapia Sistémica o Familiar: Analiza las dinámicas familiares y cómo estas afectan al individuo. Busca mejorar la comunicación y resolver conflictos dentro del sistema familiar.
- Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): Combina estrategias de aceptación y mindfulness con compromisos de cambio conductual, ayudando a los individuos a vivir de acuerdo con sus valores personales.
Es fundamental seleccionar el tipo de terapia que mejor se adapte a las necesidades individuales, considerando la naturaleza del problema y las preferencias personales. Consultar con un profesional de la salud mental puede ayudar a determinar el enfoque más adecuado.
Fases de la terapia
La evaluación:
Donde mediante la entrevista con el paciente y unos cuestionarios, se recoge información que nos ayude a identificar qué está ocurriendo y donde están las dificultades. Consta de tres sesiones, las dos primeras de recogida de información y la tercera, y una vez analizada la información recogida se le presenta al paciente una devolución de dicha información, es decir, de forma conjunta se plantea dónde están las dificultades y que sería importante trabajar a lo largo del proceso de intervención, que sería la otra fase.
Intervención:
A lo largo de este proceso se van trabajando mediante diferentes técnicas los objetivos que se hayan marcado tras la evaluación. Se utilizan: metáforas, ejercicios experienciales, entrenamientos en diferentes habilidades, relajación, gestión de emociones, solución de conflictos, técnicas para estar en el presente, etc. Depende de cada caso, ya que cada uno es totalmente individualizado.
Seguimiento:
Tras un tiempo de intervención el paciente ya va teniendo nuevos recursos a la hora de gestionar sus emociones y pensamientos, de forma que ya se empiezan a realizar cambios en su forma de funcionar, se empiezan a alcanzar objetivos. El periodo de seguimiento se realiza, espaciando más las sesiones en el tiempo, con la finalidad de ver si los cambios que se han ido alcanzando se van manteniendo.

Proceso terapéutico
Es importante destacar, que el proceso terapéutico es un trabajo conjunto, pero la parte más importante y difícil está en el paciente. Es decir, el terapeuta va a servir de guía para el paciente en todo este proceso. Cuando comento esto con mis pacientes, siempre lo asemejo a la siguiente situación: “imaginemos que ambos, tú y yo estamos cada uno escalando una montaña, tú la tuya y yo la mía. Y yo desde la mía puedo observar tu montaña. Y la cima a donde tú quieres llegar. La diferencia entre tú y yo, no es otra que una diferencia de perspectivas. Yo desde mi posición puedo observar como tú estás abajo, y puedo observar el camino que te puede llevar a esa cima a la que quieres llegar. De manera que yo voy a ser tu guía para ello. Ahora, la parte más difícil la tienes que hacer tú. ¿Quién tiene que subir hasta la cima? “tu” yo no puedo hacerlo por ti. Yo tan solo voy a ser tu bastón, tu guía durante un tiempo que te apoye a que tú des los
pasos que tú quieras dar en aras a caminar en la dirección que es valiosa para ti”.
- Yo no voy a elegir por ti. Es tú vida y tú eliges lo que tú quieres hacer. Nada está mal ni bien. Sera un contexto donde nadie te va juzgar por lo que hagas. Juntos iremos viendo si lo que tú vas haciendo te conduce donde quieres ir, o a dónde quieres estar o te aleja. Y si te aleja, ver qué otros caminos puedes recorrer que te lleven o que te acerquen a dónde quieres llegar.
- En todo este proceso ya no estarás solo, yo como terapeuta estaré para guiarte en tus pasos, para ayudarte a ver los obstáculos, a solventarlos cuando sea posible o bordearlos cuando no dependan de ti, y continuar. En el inicio de este proceso el paciente necesita “la guía” del terapeuta, pero a medida
que adquiera estas estrategias podrá caminar de forma completamente autónoma, independiente sin esa guía.

- No hay que olvidarnos que también se pueden producir “recaídas”, no solo se pueden producir sino que es lo esperable. Estas recaídas no significan volver al inicio del proceso de intervención. Solo son picos, que tienen que darse, que forman parte del proceso, que nos permite ver qué ha pasado, qué dificultades han surgido y seguir aprendiendo, y avanzando en el cambio. Desde que el paciente llega a consulta hasta que finaliza la intervención, el cambio no es una línea ascendente, sino que en este proceso de subida hacia el cambio, van a aparecer picos, picos de recaída. Incluso una vez finalizada la terapia, también pueden aparecer estos picos, es normal y es lo esperable. La diferencia es que en este momento aunque “caigamos” tenemos ya una mochila de recursos y estrategias para levantarnos.
- La terapia se da en un contexto cálido, de confianza y por supuesto plenamente confidencial entre el paciente y el terapeuta.
- Como trabajo conjunto, es importante la actitud, compromiso por parte del paciente. Siendo esto necesario para que yo como terapeuta te pueda ayudar.
Preguntas frecuentes sobre qué es la terapia
¿Qué es la terapia y para que sirve?
La terapia, en el contexto de la salud mental, se refiere a una variedad de tratamientos que tienen como objetivo ayudar a las personas a manejar y superar problemas emocionales, comportamentales y psicológicos. Sirve para mejorar la salud mental y el bienestar general, facilitando el desarrollo de habilidades para enfrentar situaciones difíciles, resolver problemas y alcanzar una mejor calidad de vida.

¿Qué es la terapia en psicología?
La terapia en psicología, también conocida como psicoterapia o terapia psicológica, es un proceso de tratamiento que implica el trabajo conjunto entre un terapeuta entrenado y un cliente para abordar problemas emocionales, mentales y comportamentales. La meta de la terapia es ayudar a los individuos a comprender sus sentimientos, enfrentar desafíos de la vida y lograr cambios deseados en sus vidas.
través de la colaboración con un terapeuta, los individuos pueden encontrar formas efectivas de gestionar sus problemas, mejorar su bienestar y alcanzar una vida más satisfactoria y equilibrada.

¿Qué se consigue con la terapia?
La terapia puede proporcionar una variedad de beneficios y resultados positivos para aquellos que participan en ella. Los logros específicos pueden variar según las necesidades individuales, el tipo de terapia, y la relación terapéutica. A continuación se detallan algunos de los principales objetivos y beneficios que se pueden conseguir con la terapia:

¿Cuál es la importancia de ir a terapia?
Ir a terapia tiene una gran importancia por diversas razones, tanto para la salud mental como para el bienestar general. La terapia proporciona un espacio seguro y confidencial donde las personas pueden explorar sus pensamientos, sentimientos y comportamientos con la guía de un profesional capacitado. A continuación, se detallan las principales razones por las que es importante asistir a terapia:
Ir a terapia es una inversión en la salud mental y el bienestar general. Proporciona las herramientas y el apoyo necesario para enfrentar y superar desafíos emocionales, mejorar las relaciones interpersonales y promover el crecimiento personal. Además, la terapia puede prevenir problemas de salud mental futuros y ayudar a mantener un equilibrio emocional saludable. Por estas razones, la terapia es una parte importante del cuidado integral de la salud y una herramienta valiosa para lograr una vida más satisfactoria y equilibrada.
¿Cuál es la terapia psicológica más efectiva?
La terapia más efectiva depende del problema a tratar y las características de cada persona. Por ejemplo, la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es ampliamente recomendada para tratar trastornos de ansiedad y depresión por su enfoque práctico y basado en evidencia. Sin embargo, otros enfoques como la Terapia Sistémica o la Psicoanalítica pueden ser más adecuados para problemas familiares o conflictos emocionales profundos. Consultar a un psicólogo ayudará a determinar la mejor opción según tus necesidades.





