La importancia de cuidar nuestro diálogo interno

TOC

¿Qué es el diálogo interno?

El diálogo interno tiene que ver con la forma en que tenemos estructurados nuestros patrones de pensamiento y se define como las conversaciones que cada persona tiene consigo misma, pudiendo llegar a tener implicaciones en nuestra autoestima o en nuestro sufrimiento emocional.

Con la familia, los amigos o los compañeros de trabajo hablamos de forma continuada, pero es con nosotros mismos con quién más mantenemos un diálogo en nuestro día a día. Si una persona cercana a nosotros nos necesita, seguramente estemos dispuestos a ofrecerle la mejor respuesta para gratificarlo, sin embargo, es muy probable que, cuando se trate de ti mismo, no tengas esa paciencia que sí has mostrado con tu círculo íntimo, y empieces a juzgarte o criticarte de forma dañina.

Cómo nos dirigimos a nosotros mismos

La forma que elegimos para dirigirnos a nosotros mismos, nos define. Si utilizamos el desprecio para hablarnos a nosotros mismos, creyendo que somos mucho menos que otras personas y criticando nuestro potencial, estaríamos siendo nuestro propio enemigo y entraríamos en un autosabotaje continuo. En cambio, si nos dirigimos a nosotros mismos desde el respeto, el amor, la compasión o la permisividad, estaríamos siendo nuestro propio amigo.

Pongamos un ejemplo, imagínate que estás cocinando una tortilla y se te quema. Puedes tener los siguientes diálogos internos:

  1. Positivo No pasa nada, a todo el mundo le puede pasar. Ahora no me da tiempo de
    hacer otra, así que lo mejor será que me prepare una ensalada.
  2. Negativo: Ya te vale, parece que eres tonta. Siempre se te está quemando todo, eres lo
    peor. Encima ahora no hay tiempo de volver a empezar.

Diálogo interno

Como podemos ver, ante una misma situación, la conversación que tengamos con nosotros mismos puede ser totalmente diferente. Por un lado, la persona que se dirige a sí misma en términos positivos hace una evaluación racional de la situación e intenta aportar soluciones al problema.

Por otro lado, la persona con diálogo negativo, realiza una evaluación irracional de la situación y es víctima de diferentes sesgos cognitivos. Además, no aporta ninguna solución a la situación que está viviendo. Por lo que, podríamos decir que, en este caso, el diálogo negativo contribuye a un sufrimiento emocional mientras que el positivo no lo hace.

Cuando tenemos nuestro propio diálogo interno, se activan unas áreas neuronales que provocan una modificación dentro de nuestro cerebro. Al emplear un diálogo positivo se fortalece nuestro estado de ánimo y, en consecuencia, nos sentimos mejor.

Sin embargo, un diálogo negativo nos debilita y nos hace más propensos a presentar alteraciones en
nuestro estado anímico. Cuando nos saboteamos, nuestros pensamientos, comportamientos o emociones se verán comprometidos. Nos volveremos totalmente ineficaces ante la situación a la que nos enfrentemos, entrando así en un bucle que hará que nos encaremos mal ante el mundo, las personas, y como no, ante nosotros mismos.

Beneficios del cuidado del diálogo

Algunos de los beneficios que se experimentan al cuidar nuestro diálogo interno tienen
que ver con:

  • Reduce el malestar emocional.
  • Contribuye a ganar resistencia emocional.
  • Aporta bienestar físico y psicológico.
  • Mejora la calidad de vida.
  • Potencia la autoestima.

¿Cómo mejorar el diálogo interno?

¿Qué podemos hacer para mejorar el diálogo interno con nosotros mismos? A continuación, te presentamos una serie de recomendaciones que podrías empezar a tener en cuenta:

  • Conecta contigo mismo/a. Toma consciencia de cómo te hablas habitualmente, para luego empezar a ser más flexible. Emplea el amor, el respeto y la compasión hacia ti mismo/a.
  • Sé reflexivo/a contigo mismo/a. Al permitirte ser reflexivo/a contigo mismo/a, das lugar a la apertura al cambio.
  • Identifica en qué situaciones, con qué experiencias o personas, se dispara tu diálogo interno negativo, para así prevenirlas y poder corregir el modo de responder a ellas.
  • Ten en cuenta los factores externos. No siempre todo depende de nosotros. Es importante rodearse de personas que tengan una buena armonía, con las que te encuentres cómodo/a, y que te permitan ser tú mismo/a.
  • Dedícate tiempo a ti mismo/a y haz actividades que te resulten placenteras. Tener un buen autocuidado ayuda a tener un buen estado anímico.
  • Potencia tu humor. El humor alivia situaciones tensas y posibilita enfrentarse mejor a las mismas. La práctica de estas recomendaciones tienen el propósito de ayudaros a disminuir la crítica, aumentar la aceptación y mejorar vuestro diálogo interno, permitiéndoos un estilo de vida más equilibrado en el que poder gestionar mejor el estrés o sucesos vitales.

Psicólogos en Valladolid

Si quieres más información o estás buscando un psicólogo en Valladolid te puedes poner en contacto nosotros y te derivaremos con una de nuestras psicólogas mejor preparada para atenderte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

catorce + 17 =