¿Qué es el TDA (H)?

deficit de atención en niños

El trastorno por Déficit de Atención con/sin hiperactividad – TDA (H) es una condición que sufren aproximadamente un 5% de escolares. Sin entrar en la polémica de si está o no sobrediagnosticado, lo cierto es que las dificultades que muestran las personas que lo sufren son muchas y afectan a varios ámbitos de su vida.

Trastorno por Déficit de Atención con/sin hiperactividad (TDA-H) es un patrón persistente de inatención (mínimo seis síntomas de los listados en este manual) y/o hiperactividad-impulsividad (mínimo otros 6 síntomas) que al menos tienen que mantenerse 6 meses, darse en dos o más contextos y algunos de los síntomas tienen que producirse antes de los 12 años (según DSM 5).

Déficit de atención en niños

En el caso de los más pequeños, el espacio en el que se muestran más dificultades es en el escolar, y esto es debido a que es un entorno en el que se requiere una atención mantenida durante mucho tiempo realizando actividades que suelen resultar monótonas.

 ¿Quiénes suelen detectar la problemática en los menores? Principalmente los padres y los profesores, ya que, al final, son las personas con las que más tiempo pasan. 

Síntomas del Déficit de atención

Y, ¿qué síntomas presentan? Según DSM-5, el TDA(H) es un patrón persistente de inatención (mínimo seis síntomas de los listados en este manual) y/o hiperactividad-impulsividad (mínimo otros 6 síntomas) que al menos tienen que mantenerse 6 meses, darse en dos o más contextos y algunos de los síntomas tienen que producirse antes de los 12 años.

Evaluación previa

Es muy importante tener una evaluación previa, que nos especifique exactamente cuáles son los síntomas que se manifiestan para poder proponer objetivos individualizados a cada persona. Pero, en general, algunos de los objetivos generales sobre los que se puede trabajar son:

  • Mejorar la atención sostenida: capacidad para mantener el foco atencional en un estímulo durante un periodo largo de tiempo.
  • Reducir la actividad o la impulsividad
  • Controlar las emociones.
  • Mejorar el rendimiento académico.
  • Mejorar la autoestima.

Cómo tratamos el déficit de atención

¿Qué técnicas utilizamos para conseguirlo? Entre otras, podemos usar: 

Muchas personas con TDAH, tienen tratamiento psicofarmacológico que les ayuda a controlar alguno de los síntomas, pero… ¿podemos hacer algo más?

¡Por supuesto! Desde la psicología, son muchos los métodos que se han utilizado para el abordaje de esta problemática, en concreto, las técnicas que se utilizan son: la psicoeducación, la modificación de conducta, la autorregulación y el manejo de la irritabilidad y las emociones, entre otras.

Psicoeducación

Es muy importante que tanto los familiares más cercanos como la propia persona que sufre de TDA(H) conozcan el trastorno y lo que esto representa. Por supuesto, la información tiene que adecuarse a la edad de cada uno de los implicados.

Modificación de la conducta

Se usa la economía de fichas como un planteamiento basado en conductas y refuerzo tanto positivo como negativo. Así como entrenar a los padres en aplicar extinción y refuerzo de tasas bajas de determinados comportamientos.

Autorregulación

Cuando regularse a sí mismos se convierte en un imposible, una técnica muy útil a aplicar son las autoinstrucciones, que siguen la siguiente guía: modelo, guía externa en voz alta, autoguía en voz alta, autoguía en voz baja y autoinstrucciones internas.

Manejar la irritabilidad y las emociones

A través de la técnica del semáforo que nos permite aprender a gestionar las emociones negativas siguiendo los colores de un semáforo. O de la técnica de la tortuga que a través de la analogía con este animal nos permite “escondernos en nuestro caparazón” para controlar ciertos impulsos.

También es importante fomentar la autoestima como área muy implicada en el aspecto emocional.

Además, no solo es importante trabajar con los padres, sino que estar en coordinación con los profesores permite avanzar conjuntamente desde los tres vértices: en terapia, en el colegio y en casa. 

La farmacología interviene sobre sustancias químicas del cerebro que hacen que se mejore la atención y concentración principalmente, pero, ¿esto nos proporciona las herramientas para mejorar estos síntomas? La respuesta es no, la medicación nos ayuda, pero es la psicología la que puede proporcionarte las herramientas que te permitan potenciar el efecto de los fármacos.

Y, ¿qué ocurre con los síntomas que no son nucleares pero que perjudican a la persona tanto o más que la falta de atención? Empezando por aspectos tan básicos como el ser capaz de entender el trastorno que se está sufriendo (para lo que desde la psicología empleamos la psicoeducación), pero también estamos hablando de tratar de mejorar síntomas como son la irritabilidad o la falta de control emocional. Es importante no olvidar que estos aspectos, aunque pasen más desapercibidos porque no tienen consecuencias tan directas como las que produce la falta de atención sobre las notas académicas, también son sufridos por la persona que padece TDAH.

Y, ¿qué ocurre si no acompañamos la medicación con técnicas psicológicas? Que la intervención no es multidisciplinar y por tanto, la mejora de los síntomas no va a ser tan elevada. Trabajar sobre todas estas problemáticas ayuda a la persona a gestionar mejor su cuadro clínico, a notar beneficios también en las épocas en las que la medicación no se toma y en definitiva, a conocerse mejor a sí mismo/a y ser capaz de gestionar con mayor efectividad todas sus emociones.

Trabajar con profesionales

Por todo ello, si crees que tu hijo/a puede tener TDA(H) o tiene ya un diagnóstico de este trastorno, no esperes a que el problema se agrave y acude a un profesional de la psicología infatil que pueda ayudaros tanto a comprender los síntomas como a manejarlos.

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