Diferencias entre miedo, fobia y ansiedad

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En nuestro vocabulario cotidiano nos encontramos, en muchas ocasiones, con términos que utilizamos como sinónimos o incluso que utilizamos de forma inadecuada. Algunos de estos términos cuyos significados puede llevar a equivocaciones son el miedo, la fobia y la ansiedad.

 

Miedo

El miedo es un fenómeno evolutivo en la especie humana. Esto quiere decir que, desde que nacemos, el miedo aparece como una respuesta de supervivencia ante nuestro conocimiento, cada vez mayor, del ambiente que nos rodea. Es un fenómeno psicológico normal en los niños, que pasaría a dejar de ser “normal” si siguen apareciendo esos miedos en el adulto.

El miedo es evolutivo y forma parte del desarrollo psicológico normal. La función del miedo es señalizar la presencia de un peligro, por lo que lo anómalo sería no experimentar ningún miedo.

La mayoría de miedos son transitorios: aparecen en todos los niños en franjas de edad parecidas y no suelen interferir en su desarrollo psicológico. Los miedos desaparecen con el tiempo, por lo que existen “miedos específicos” a cada nivel evolutivo.
Las experiencias que vivimos fruto de enfrentarnos a nuestros miedos suponen la consolidación de recursos que nos ayudan a resolver de modo satisfactorio situaciones estresantes.

Los miedos son reacciones antes estímulos externos y/o internos o generados por el propio sujeto que son percibidos como amenazadores. Por tanto, hablamos de reacciones emocionales adaptativas ante situaciones que entrañan un peligro real o que adquieren el cariz de peligrosos al asociarse a otros estímulos amenazadores. El miedo nos avisa de que una situación puede ser física o psicológicamente amenazadora.

 

Fobia

La fobia es un tipo de miedo que es desproporcionado respecto al peligro de la situación. También es un miedo irracional, que no acepta explicaciones o razonamientos correctos. La fobia es un miedo involuntario que excede al control de la persona que lo siente, por lo que
nos lleva a evitar la situación temida, produciéndose una perturbación grave de la vida normal del individuo.

Para que un miedo sea considerado como fobia además de lo anterior, habría que tener encuenta el tiempo en que persiste. Si la reacción fóbica persiste durante más de dos años podríamos hablar de fobia.

La reacción fóbica es desadaptativa y no corresponde a la edad o estadio evolutivo del niño.

Las fobias conforman un patrón de comportamientos desadaptativos (que interfieren en la vida normal de la persona) de respuestas de ansiedad ante estímulos específicos que no entrañan un peligro real. La persona con fobia trata de evitas las situaciones u objetos concretos que teme.

 

Ansiedad

La ansiedad es la reacción que tiene lugar ante situaciones menos específicas que el miedo o la fobia. Es una sensación aversiva de desasosiego, inquietud o malestar similar al miedo que ocurre sin amenaza externa evidente.

La ansiedad es más difusa y menos focalizada que el miedo y ocurre sin una causa aparente. La capacidad de experimentar ansiedad también se considera un mecanismo adaptativo que ayuda a la supervivencia de la especie.

Por tanto, la ansiedad es el conjunto de reacciones fisiológicas, sentimientos subjetivos de malestar, y en muchas ocasiones comportamientos de evitación que tienen lugar sin una amenaza externa clara o antecedentes claros que la precipiten.

 

Diferencias entre los tres conceptos

Según los estímulos que los desencadenan, la diferencia entre la ansiedad, miedos y fobias es que la primera no parece tener ninguna relación con situaciones o estímulos antecedentes específicos. En la ansiedad, el sujeto no suele saber el motivo exacto de la misma, y si existe se agranda de forma subjetiva.

En la fobia y el miedo sí existe un estímulo provocador. Este estímulo, en el caso de la fobia, no entraña un peligro real para el sujeto.

Según la intensidad de la respuesta, la ansiedad suele acompañarse de alteraciones fisiológicas más o menos continuadas e intensas (taquicardia, disnea, dolores intestinales, etc.). En la ansiedad estas alteraciones son más duraderas e intensas que en el miedo. La  ansiedad prolongada puede llevar a trastornos psicofisológicos.

La fobia y el miedo son respuestas menos intensas que la ansiedad, puesto que la reacción dura mientras el estímulo temido se encuentra presente, por tanto, desaparece cuando lo hace el estímulo.

La sintomatología a nivel fisiológico es similar en ansiedad, miedo y fobia puesto que son respuestas controladas por la activación del sistema nervioso autónomo, y por tanto son fáciles de confundir.

Conocer las particularidades de cada concepto puede ayudarte a definir lo que está pasando dentro de ti, aunque para nosotros es más importante encaminarnos a la acción, al qué podemos hacer desde ahora para encontrarnos mejor con nosotros mismos. Si no sabes cómo
seguir, pide ayuda, ésa es siempre la mejor respuesta.

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